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NOTICIAS
Y NOVEDADES DESTACADAS DE SANDRO:
SE CASO SANDRO !!! (I)
Chicas, ahora sí perdieron la última oportunidad...
Es que a los 61 años se casó Sandro. Sí, la noticia,
inesperada, fue una de las grandes novedades del fin de semana en materia
de farándula. En realidad, se casó el viernes, pero como
fue en secreto, los medios dieron cuenta del suceso recién el sábado.
¿Y con quién contrajo enlace el Don Juan de Banfield? Con
Olga Ferrauri, su pareja de los últimos dos años. La ceremonia
tuvo lugar en la famosa casa del Sur del Gran Buenos Aires, adonde acudió
una jueza civil, y se celebró con la presencia de pocos familiares
y amigos de la pareja. El casamiento secreto encaja con el bajo perfil
que eligió el músico para su vida personal, quién
a pesar de su popularidad, nunca se mostró con sus parejas.
¿Habrá luna de miel? Allegados al músico
afirmaron que no está en condiciones de viajar. Pero sí
está concentrado en volver a dar conciertos en el segundo semestre
del año.
(Fuente
Diario La Razon)

SE CASO SANDRO !!! (II)
El "Gitano" contrajo matrimonio en secreto con Olga y organizó
una fiesta íntima en su mansión de Banfield. Ya recuperado
de la recaída que tuvo un mes atrás a causa de sus problemas
respiratorios, decidió priorizar su vida sentimental y dio el "sí
quiero".
El cantante popular Sandro y la que era su ex secretaria, Olga, se casaron
y organizaron una fiesta íntima en la casa que él posee
en Banfield, al sur del Conurbano bonaerense, informó Primiciasya.com
Según trascendió, del evento participaron
cerca de 45 invitados entre los que se encontraba su jefa de prensa, Nora
Lafón.
El creador de "Rosa Rosa" y su flamante esposa
cruzaron por primera vez sus miradas cuando ella se desempeñaba
como secretaria del productor teatral Aldo Aresi, de esto hace ya 15 años.
En esa época, Sandro, todavía estaba en
pareja con su ex, María Elena. Pero cuando la relación llegó
a su fin, pudo unirse libremente a Olga, a la que definió como:
"la que le puso orden en mi corazón".
Ya recuperado de la recaída que tuvo un mes atrás
a causa de sus problemas respiratorios, el Gitano decidió priorizar
su vida sentimental y concretar la boda con su prometida.
Recordemos que en aquella oportunidad estuvo internado
en el Instituto del Diagnóstico y Tratamiento a causa de una dilatación
cardíaca.
En diciembre de 2002 al ídolo se le practicó
un cateterismo coronario y en el estudio efectuado por doctor Luis De
la Fuente, director del Departamento de Hemodinamia y Cardiología
Intervencionista, se comprobó que entonces el estado de las arterias
era óptimo.
Los sucesivos problemas pulmonares de Sandro, un fumador
compulsivo y crónico por décadas, se agravaron a lo largo
de 2005, enfrentando delicadas situaciones que llevaron a que en diciembre
de ese año fuera sometido a una cirugía de reducción
pulmonar.
Fuente
26 noticas
Soy un prisionero de Sandro
Idolo, recluso, reo de barrio, sex symbol, compositor impulsivo hasta
en la parte de atrás de una boleta, Sandro cuenta sus comienzos,
su trabajo actual para recuperar la voz, su nostalgia por un país
que ya no existe, y explica por qué se defiende con un paredón.
Su preocupación porque hoy se habla con 200 palabras
y su curiosa relación con esa otra persona, Roberto Sánchez
Por Eduardo Aliverti
Conocí a Sandro en
una entrega de diplomas de los Martín Fierro, a comienzos de los 90.
Me acerqué a él con mucha timidez, simplemente para decirle que,
por más extraño que le resultase, era mi ídolo. Y me subió
la apuesta. Te escucho desde Continental y Belgrano, en los tiempos jodidos.
Todos los días, cuando encendía la radio, me preguntaba: ¿estará
hoy este tipo? Entonces presentí que, alguna vez de no importaba
cuándo, podría hacer con él una nota considerable. O, por
lo menos, alejada de los esquematismos con que suele ser abordado (bien que se
deja muy poco) un personaje como Sandro. Esa vez fue el año pasado, también
para mi programa de boleros en Nacional. Y la química generada
permitía inferir una segunda vuelta. Se concretó hace unas semanas
y fueron más de dos horas de diálogo, de corrido, de las cuales
se extractan aquí tramos significativos antes de la emisión de esta
noche, a las 23, en Radio Nacional. Quizá convenga prevenir que, en realidad,
la entrevista es a Roberto Sánchez. ¿Este
fue un año de coronación? Lo digo principalmente por el reconocimiento
en el Senado. Fue un momento muy importante. Porque
no fue una elección política. Creo que ese reconocimiento me lo
otorgó el país y lo acepté porque no puedo darle la espalda.
Además fue una satisfacción personal porque mi primer disco lo grabé
hace 43 años y acabo de hacer otro. Eso supone que todavía hay una
cierta vigencia. Lo tomé como el mérito a una lucha. Pensá
que empecé haciendo covers. A los 17 me dejaron hacer mis primeros temas.
Los contratos los tenía que firmar mi viejo. Recuerdo cuando estrené
Las manos, en Sábados Circulares. El lunes la gente estaba
pidiendo el tema en las disquerías y todavía no estaba grabado.
El martes lo hicimos a toda velocidad y el jueves ya estaba vendiendo mil discos
por hora. ¿Eso te marcó un antes y
un después? Lo que pasa es que cuando sos
muy joven vivís confundido. A los 17 o 18 años creés que
Dios es tu secretario. Además, sabés que estás crucificado:
si sacaste un disco y vendiste 100.000 copias, más vale que del próximo
vendas 105.000 porque si no te caíste. Tu
último disco es de poemas. ¿Te costó recitarlos y no pensarlos
cantados? No. Es como que lo hice a pedido. Un
día estábamos haciendo un especial en el viejo Canal 11 y se me
ocurrió grabar un tema, Es el amante. Lo llamé a mi
guitarrista y él matizaba con su guitarra el poema que yo iba recitando:
Tengo que decirte adiós en silencio y sin nombrarte // pues yo no
puedo arrastrarte a pagar tan duro precio. Y cuando vuelvo de una gira en
Estados Unidos me encuentro con la sorpresa de que ese tema estaba en el nuevo
long play. Nunca lo grabé en estudio, lo tomaron directamente del tape
del canal. Por eso cuando lo escuchás en el vinilo se oye a las chicas
de fondo que gritan ¡Sandro, Sandro! A partir de ahí, mis nenas,
como yo les digo, empezaron a pedir que grabara un disco de poemas, pero esto
fue hace años. Pensé que era imposible de vender. En este disco
cada palabra tiene un valor. De acuerdo con cómo digas esa palabra, o dónde
pongas un acento, el verso varía. Yo a los diez años escribía
en soneto las composiciones del colegio y me decían el poeta.
Tenía una maestra que nos llevaba cuadros y nos decía que escribiéramos
sobre lo que veíamos, o acercaba un tocadiscos y ponía Bach o Mozart
y nos pedía que dibujáramos lo que escuchábamos. Obviamente
la echaron del colegio por no cumplir el programa, y a los treintipico terminó
suicidándose porque no tenía nada que ver con este mundo. Esa fue
mi maestra. La que descubrió que yo podía escribir. Pienso
en las cifras de ventas de los que hoy se imponen en la canción romántica.
¿Todo tiempo pasado fue mejor? Recuerdo, por ejemplo, los 60 o los
70; los tanos de San Remo, y antes y hasta un poco después los boleristas,
y también los baladistas. Siento que hoy es más complicado de encontrar.
No parece haberse perdido el romanticismo, pero sí que todo debería
estar rodeado de espectacularidad, a la Luis Miguel. Creo
que se degradó el idioma de una manera impresionante. Por eso estuve casi
tres años sin escribir, sin componer. No tenía ganas. Escribí
un poema, para el último disco, que dice quítame, Dios, estas
esposas. Originariamente, era quítame, Dios, estos grilletes.
Hay una gran diferencia entre esos dos objetos: las esposas son para el asaltante
o el delincuente y el grillete es para el esclavo. Sin embargo, me puse a testear
entre la gente y me di cuenta de que muy pocas personas reconocían la palabra
grillete. Tuve que admitir que muchos de los que compraran el disco no lo iban
a entender. Creo que lo que nos pasa es que nos quedamos con muy pocas palabras.
Humildemente, tal vez con este último disco esté ayudando a quienes
nunca leyeron una poesía a acercarse a ese género e indagar en otros
autores mucho mejores que yo. Te doy un ejemplo: Mi amigo el puma.
Hice esa letra en la sala de maquillaje de Canal 13, un día en que se grababa
un especial para toda América. La música estaba hecha pero faltaba
la letra. Entonces, la escribí mientras me maquillaban. Llamé a
los asistentes y les pedí que me la transcribieran a unos cartones grandes,
para poder leerla mientras cantaba. Cuando subo al escenario, las nenas se ponen
locas, hacen una avalancha sobre las cámaras y los cartones se van al diablo.
Así que empecé a sanatear, estaba desesperado, simulaba que el micrófono
no andaba. Fijate que ese tema vendió, sólo en México, un
millón de discos. Entonces, ¿cuál es el misterio? ¿Y
ese empobrecimiento del idioma te condujo a una especie de depresión creativa? Claro,
porque me pregunté qué puedo escribir. Ya no quiero ir para atrás
y hacer cosas sólo comerciales. Lo que compuse por cuestiones meramente
consumistas fueron las frustraciones más grandes de mi vida. Y por ahí
algún tema de esos a la gente le encanta... ¿Es
decir que estableciste un piso, por debajo del cual ya no querés estar
de ninguna manera? Es que no puedo por más
que quiera. Si me sale del alma, del corazón, puedo escribir algo berreta.
Puedo decirme voy a hacer música para los pies. Alguna
vez me contaste que compusiste Rosa, Rosa casi por casualidad, y que
mucho no te gusta. Es cierto, la verdad es que
mucho no me gusta. Pero después terminé encontrándole una
vuelta y unas connotaciones especiales. Eso es historia aparte. Woody
Allen se pregunta si los recuerdos son algo que uno tiene o algo que uno ha perdido.
¿Para vos qué son? Una mezcla de
las dos cosas. Algunos ya los perdí y, tal vez en un aroma o en una charla,
me aparecen cosas horribles o maravillosas. Los buenos recuerdos intento mantenerlos
para que me ayuden a vivir. Según una frase
de poster, no tengo todo lo que quiero pero quiero todo lo que tengo.
Uno diría que vos querés todo lo que tenés, pero no sabe
qué te falta. Te lo contesto con otra frase:
yo deseo muy poco y eso poco que deseo lo deseo muy poco. Eso dijo San Francisco
de Asís. ¿Cuál es tu relación
con el bolero? Empecé cantando boleros.
Por aquellos años, los cincuentipico, habían pegado Los Panchos
de una manera impresionante. Mi vocecita era tipo la de Johnny Albino, y con dos
atorrantes más formamos el Trío Azul. Yo cantaba imitando a Albino
y no me salía tan mal. Cobrábamos para cantar serenatas. Así
que la canción fue mi primer sustento económico. ¿Hay
una canción que nunca pudiste componer? Sí,
tengo muchos títulos guardados pero a veces hay que esperar a la musa o
al ángel. Lo que pasa es lo que te decía acerca de la degradación
del idioma. Hoy, a mis 61 años, no podría sostener un diálogo
con una chiquilina de 20 o 25. Ahora con 200 palabras se comunican. Nosotros teníamos
un palabrerío maravilloso. Si tuvieras que
hacer un promedio, ¿son más las veces en las que se te ocurrió
primero la letra y después la música? Sí.
Las letras las encuentro en una frase o una conversación. Me acuerdo de
que una vez estábamos en un bistró, tocaban un acordeonista y un
guitarrista, y después de cenar les dije que si querían les escribía
una canción. En ese momento hice la letra de cinco canciones en el dorso
de las facturas del bistró. Es así. Cuando baja la musa, baja. Y
después te quedás dos o tres meses en blanco porque falta el punto
de vibración del alma. ¿Eso te angustia? No,
porque aprendí desde muy chico que eso pasa. Hay días en que te
ponés a escribir y terminás haciendo dibujitos. Yo me siento con
lápiz y papel. Porque el lápiz te da otra densidad para escribir,
es otro placer. Me acuerdo cuando me contaste que
estabas escuchando música tailandesa... Sí.
Busco música étnica por las embajadas para empaparme de cosas nuevas
que me inspiren y de paso abrir mi cabeza a otras culturas. De esa manera conocí,
por ejemplo, a un ejecutor de pipa que es impresionante. Esas cosas me nutren. ¿Bajás
música por Internet? No. Además,
por cada disco que se baja nos están afanando a los músicos y yo
no puedo hacer algo con lo que no estoy de acuerdo. Sería como que grabe
una publicidad de cigarrillos. Estaría hipócritamente propagando
el veneno que a mí me llevó adonde estoy. Me ofrecieron avisos de
cigarrillos hace unos años. Sobre todo cuando grabé ese tema de
Alberto Cortés que decía un cigarrillo, la lluvia y tú.
Pero para mí es como ofrecerle un pibe a un pedófilo, aunque suene
fuerte el ejemplo. Siempre intenté mantener una coherencia entre lo que
digo y lo que hago. ¿Tu encierro en Banfield
supone una inexistencia de vida social, como muchos imaginan? Yo
puse un paredón en Banfield porque me obligaron. Cuando tenía 18
años cambié un auto sport por mi primera casa, que se caía
a pedazos. Había un jardincito adelante. No sabés lo que era: me
pintaron toda la fachada, me desaparecieron dos perros pekineses de mi vieja,
se me metían en el hall, me repetían de memoria los diálogos
de las películas. Llegó un momento en que no se podía vivir
y levantamos el primer paredón. Ya experto en la materia, cuando compro
mi casa actual lo primero que hago es el paredón. Quien me obligó
a hacer eso es Sandro, porque yo no hubiera querido hacerlo. Soy un prisionero
de Sandro. El me obliga a realizar ciertas cosas que a mí no me gustan.
De cualquier forma tengo un grupo de amigazos que vienen a casa o yo voy a las
suyas. Vamos a comer con mi mujer y parejas amigas. Lo que pasa es que no digo
adónde voy porque no quiero cámaras. Quiero vivir como Roberto Sánchez.
O Don Sánchez, como me gusta que me llamen. ¿Y
en el escenario cuánto hay de Roberto? A
veces ambos se fusionan. No por nada está el atorrante de barrio. Yo me
crié en la calle. Ahí aparece el Robertito: el pícaro, el
que hace reír a todos contando historias de los 60, de los 50.
Yo salía con una chica que me decía Roberto, ¿sabés
por qué me gustás vos? Porque llevás el esmoquin como si
fuera un blue jean y el blue jean como si fuera un esmoquin. ¿Tenés
mucho de machista? No. Yo soy un caballero. Nunca
usé mi nombre para acostarme con una mujer y menos eso de prometer un papelito
en la próxima película. Además, a las mujeres siempre las
elegí yo. Nunca me trajeron ninguna. Tu actuación
en el Madison Square Garden fue a comienzos de los 70. A partir de ese hecho
se esperaba el Sandro de América más allá del
continente, con repercusión mundial. Eso no pasó. Porque
no me interesaban los contratos. Los gringos no son tontos: me ofrecieron un acuerdo
por 10 años en las mismas condiciones en las que firma Julio Iglesias.
Y yo no me lo puedo bancar. Tenía que estar a disposición cada vez
que al sello se le ocurriese, para cantar en cualquier lugar del mundo promocionando
un disco nuevo. Dejar mi país, mi gente. ¿Para qué? Para
pasar a ser un títere de ellos. Yo me conozco, soy muy rebelde y no iba
a poder con eso. Jamás me arrepentí. Al contrario, creo que esa
decisión me permitió vivir, tener parejas, ser feliz. También
sufrir mucho. Pero en el balance fue una determinación maravillosa. Algunos
sostienen que quedaste apenas un escalón debajo de Gardel, en términos
de ídolo popular de la canción. ¿Lo pensaste? Me
lo dijeron varias veces. El punto es que tengo un respeto tan grande por ese señor...
Pero como cantor, no como ídolo. Yo cantaba un tema hace años, El
rey de la canción, que contaba la historia de un muchacho anotado
en un concurso de cantores y deseoso de ser el nuevo monarca de la canción.
Pero pierde el concurso. Después vuelve al escenario, ya vacío,
y canta el tema con el que concursó, pero esta vez desde el alma. Yo ese
tema lo hacía con el telón cerrado. Cuando el telón se abría,
se veía una foto gigante de Gardel. Fue para mí el mejor cantor
de estilos que existió. ¿Creés
que te falta algo que todavía podés alcanzar? Mirá,
a los 31 años me senté en la punta sur de mi casa. Desde ahí
se ve toda. No es una casa tan impresionante como la gente cree, pero es linda.
En ese momento, en el garaje había siete autos y me pregunté: ¿Esto
es el éxito? ¿Y ahora qué? ¿Más autos? ¿Más
casas? ¿Más qué? El éxito es una vieja prostituta,
como escribí en una canción: viene, se acuesta con vos, te cobra
y se va. Esa vez estuve un año sin cantar. Tengo un Mercedes del 70
que casi nunca usé porque cuando salía con ese auto, descapotable,
y me paraba en un semáforo al lado de un colectivero o un camionero o cualquier
trabajador, me gritaban vos sí que la ganás fácil.
Y me di cuenta de que yo no quería eso. Entonces me compré un Fiat
1600 y cuando paraba con este otro auto en los semáforos, esos mismos laburantes
me decían qué hacés Sandrito. Mi mujer me tiene loco
con vos y mi vieja te adora, hermano. Yo quería que me dijeran cosa
lindas, no que me puteasen. Entonces el Mercedes quedó ahí, tirado. Vos
que sos un atorrante, ¿extrañás Buenos Aires con esta historia
de no poder salir mucho? Extraño aquel
Buenos Aires, no éste. Veo mucho dolor en la calle. Me acuerdo de cuando
viajaba a México y veía gente haciendo malabarismo en los semáforos.
Me decía menos mal que esto en Argentina no pasa. Ahora salgo
y veo este panorama y me da mucha tristeza. Esta no es la Argentina que yo conocí.
Me duele salir y verlo, pero no quiero vivir en un frasco. Si voy a cenar me lleno
de culpa y bronca. ¿Cómo en el país de los alimentos se pueden
morir de hambre los pibes? ¿Cuánto se tuvieron que haber choreado? Hablame
de tu principal proyecto. Recuperar otra
vez la voz. La gente cree que me operaron y estoy salvado, pero no. Desde la intervención
quirúrgica tengo menos aire, y no puedo sostener una nota como antes. Tengo
que hacer ejercicios para poder recuperarme. No me gusta dar lástima. Yo
venía cantando Penumbras en el mismo tono con que la canté
a los veinte años. No le cambié un solo tono a ninguna canción.
Tiré a la basura temas que adoro, con arreglos espectaculares. Pero cuando
los escuché me dije esto no es Sandro. Antes de resignar el
tono de una canción prefiero no cantarla. Para practicar canto cosas de
otros compositores. Si canto los míos, al oírlos no los escuchan
mis oídos, sino mis recuerdos. Voy a volver a cantar. Pero cuando al escucharme
no me dé lástima a mí mismo.
Una
para el recuerdo Hojenado viejas revistas encontramos
esta pequeño comentario sobre Sandro y lo queriamos compartir
EL
MISTERIO DE SANDRO...
Es, sin lugar a dudas,
el más famoso de los actores canoros que existen en la actualidad en la
Argentina. Cuida el número de películas que hace, y éstas
se exhiben no sólo en todo el territorio del país, si no en toda
América latina y también en los centros de Estados Unidos donde
hay público dé habla hispana. Pero, pese a ser tan famoso, Sandro
no es un artista fácil de ser visto en Buenos Aires. Sus apariciones públicas
son cortadísimas, quizás su presencia física en el estreno
de uno de sus filmes, a lo mejor un reportaje por año en la televisión.
Jamás permite que le tomen fotos en la casa donde vive, la que guarda de
la curiosidad de periodistas y público, como si fuese un santuario. Tampoco
es mucho lo que se sabe de su vida privada, todas son conjeturas y rumores de
mil y un romances, pero de verdad no se le conoce ninguno. Sandro practica más
que nadie lo que se da en llamar "el misterio estelar", y por lo visto,
por la fama y la fortuna que supo amasar, le ha dado grandes resultados en su
carrea.
Publicado
en la Revista Nocturno de Diciemmbre de 1973
Sandro
cumple 61 años y los festeja con sus admiradoras
Como
cada año, cientos de mujeres de todas las edades aguardan en la puerta
del caserón de Banfield donde vive Roberto Sánchez, Sandro, para
festejar junto a él su cumpleaños número 61. La ceremonia
ya es todo un clásico en esa localidad del sur del conurbano bonaerense.
Todos los años, las "nenas" como el artista llama a sus
seguidoras- llegan varios días antes del 19 de agosto y se instalan frente
a la casona del cantante. Estoicas, las admiradoras de Sandro soportan las
inclemencias del tiempo. ¿Por qué tanto sacrificio? La razón
es sencilla. Ese esfuerzo tiene una recompensa única: saludar -en vivo
y en directo- al mítico "Gitano". Para ello, bien temprano,
un asistente del cantante le entregó un número a las fanáticas
que se encontraban en los primeros puestos de la larga fila que se extiende por
varias cuadras. Las "afortunadas" que obtuvieron uno de esos números
tendrán al menos por unos instantes- la felicidad al alcance de sus
manos, ya que podrán acceder a la casona y sacarse una foto con Sandro. Las
demás, las que no consiguieron el preciado número, tendrán
que conformarse con verlo a la distancia. Podrán hacerlo por la tarde,
cuando el cantante salga a la puerta para saludarlas y agradecerles tantas muestras
de cariño. Fuente
Diario Clarin 19/08/2006
Decenas
de fans esperan que Sandro las salude hoy
A
pesar del frío, gran cantidad de fanáticas -y también algunos
fanáticos- acamparon ayer en la puerta de la casa del cantante Sandro,
en Banfield, provincia de Buenos Aires, para ser los primeros en saludarlo hoy
en el día de su cumpleaños 61.
Ubicados frente al conocido
paredón de la casa de la calle Beruti al 200, los fanáticos se concentraron
principalmente ayer por la tarde, aunque hubo algunos que afirmaron que desde
hace más de una semana están en el lugar. Lo quiero desde
siempre, aseguró María, una mujer de poco más de cincuenta
años que llevaba una vincha en la cabeza con la leyenda "Sandro".
María se instaló en una pequeña carpa junto con su sobrina
Estela, de 19 años, quien aseguró que también siente admiración
por el "gitano". Se espera que hoy por la tarde Roberto Sánchez,
tal el verdadero nombre del artista, salga a saludar tal como ocurre cada año. Las
"nenas" -como las llama Sandro- quieren sacarse fotos con su ídolo,
además de darle besos y pedirle autógrafos. Ana, de 65 años,
estaba cubierta con frazadas, tomando mate sentada en una reposera. El año
pasado vine a verlo también el 19 de agosto, pero por el tema de la salud
no pudo estar con nosotras. Ahora quiero verlo, dijo Ana. De hecho, Sandro
recién tomó contacto con sus fans el 5 de noviembre a causa de su
delicado estado de salud. El artista padeció una seria enfermedad que
hizo que debiera internarse durante varios meses. Sin embargo, el último
lunes apareció muy restablecido en el Senado de la Nación, donde
recibió la distinción "Domingo Faustino Sarmiento" en
reconocimiento a su trayectoria. Más de cuatrocientas "nenas"
coparon las instalaciones de Salón Azul de la Cámara alta. Asimismo,
acompañaron al cantante reconocidas personalidades del mundo del espectáculo
como Mirtha Legrand, Norma Aleandro, Soledad Silveyra, Nicolás "Pipo"
Mancera y Luisa Kuliok.
Fuente Diario
La Prensa 19/08/2006
Ritual
gitano: las fanáticas de Sandro hacen vigilia para celebrar el cumple de
su ídolo Como cada año en esta
fecha, las "nenas" acampan desde hace dos días frente a la casona
que el artista tiene en Banfield. El cantante cumple 61 años
Cada
año, a mediados de agosto, se renueva el ritual gitano. Las fanáticas
de Sandro acampan en las inmediaciones de la casa que su ídolo tiene en
Banfield a la espera de que el cantante salga para saludarlas. Este año,
no es la excepción. En las vísperas del cumpleaños número
61 de El Gitano, muchas de sus "nenas" esperan ansiosas que el cantante
les permita festejar juntos su aniversario. No importa
el frío, no importa el día que caiga, tampoco importó en
su momento que Sandro estuviera demasiado mal como para salir a saludar (fue el
año pasado, cuando el "festejo" se pasó para noviembre).
Las fanáticas son fieles y hace años que respetan la tradición
de matarse por ser las primeras en saludar al ídolo. Las
más obsesivas llegaron hace una semanas, con carpas. Otras en las últimas
horas, con reposeras. También hay hombres, pero son los menos. Lo concreto
es que la casa ubicada en la calle Beruti al 200 está rodeada de una marea
humana que toma mate, come facturas y canta canciones de su ídolo. Esta
vez, las nenas festejaron por partida doble. Es que aunque no suele realizar muchas
apariciones públicas, Sandro estuvo ante las cámaras el lunes pasado,
cuando recibió en el Senado de la Nación la distinción Domingo
Faustino Sarmiento en reconocimiento a su dilatada trayectoria musical, en el
marco de una ceremonia multitudinaria. Fuente Rosario
3.com 19/08/2006
Las "nenas" de Sandro
acampan frente a su casona de Banfield
En
las vísperas del cumpleaños número 61 de "El Gitano",
decenas de fanáticas se juntaron en la casa de Banfield aguardando el saludo
que su ídolo. Durante la espera, comen las facturas que el mismo cantante
les convidó Decenas de fan ticas desafian el frío y acampan en
la puerta de la casa del popular cantante Roberto Sánchez, más conocido
como Sandro, en la localidad bonaerense de Banfield, para poder ser las primeras
en saludar al ídolo, en su cumpleaños número 61. Las
"nenas", como cariñosamente las llama el propio Sandro, se concentraron
en su mayoría desde las últimas horas -aunque algunas de ellas dijeron
que ya hace una semana que están allí- frente al mítico paredón
de la casa ubicada en la calle Beruti al 200. Si bien en su mayoría
quienes se juntaron fueron mujeres para celebrar los 61 años del "Gitano",
también se hicieron presentes algunos hombres dispuestos a saludar al ícono
de varias generaciones. Algunas mujeres presentes destacaron la actitud del
cantante, que ordenó a quienes lo acompañan en la casa convidar
con facturas a los que hacían la vigilia hasta que, Roberto Sánchez
-el verdadero nombre del famoso artista- salga a saludar como habitualmente lo
hace. Se prevé que por la tarde Sandro salga, como ya es costumbre,
a la puerta de su domicilio a saludar a las fan ticas, que luego ir pasando a
su casa de manera ordenada, para sacarse fotos y compartir unos minutos con él.
Pese a la fría jornada y en algunos casos cubriéndose con frazadas,
las fanáticas se instalaron con sillas y reposeras, a la espera del momento
de cantarle a su ídolo el "feliz cumpleaños". El año
pasado, el intérprete de éxitos como "Rosa, Rosa" recién
tuvo contacto con sus seguidoras en la puerta de su casa el 5 de noviembre fecha
que sustituyó, por razones de salud, el encuentro anual que sostiene con
sus fans el día de su cumpleaños. En aquella oportunidad, el
cantante había pasado por un serio trance de salud, que lo mantuvo internado
varios meses en el Instituto del Diagnóstico de esta capital. El lunes
último, Sandro recibió en el Senado de la Nación la distinción
"Domingo Faustino Sarmiento" en reconocimiento a su dilatada trayectoria
musical, en el marco de una ceremonia multitudinaria.
Fuente
Infobae.com Sandro,
aplaudido en el Senado - 12 de agosto de 2006
El vicepresidente Daniel Scioli, en calidad de titular del Senado, entregó
la mención de honor "Senador Domingo Faustino Sarmiento" en reconocimiento
a su carrera artística de más de 40 años, al cantante Sandro,
en un acto que se desarrolló en el Salón Azul del Congreso. Roberto
Sánchez agradeció el homenaje y se lo dedicó a sus padres
fallecidos. Ubicados en primera fila estuvieron sus amigos Mirtha Legrand, Norma
Aleandro, Sergio Renán, Jairo, Eleonora Cassano, Pacho O"Donnell,
Susana Rinaldi, Teté Coustarot, Nicolás Mancera y Soledad Silveyra,
entre otros.
El popular cantante Roberto Sánchez, Sandro, recibió ayer
a la tarde la mención de honor "Senador Domingo Faustino Sarmiento"
de parte del vicepresidente de la Nación y titular del Senado, Daniel Scioli,
en honor a su extensa carrera y a la recuperación de su salud tras la complicada
operación de pulmones a que fue sometido en los últimos meses de
2005.
La ceremonia, celebrada
en el Salón Azul -también conocido como Eva Perón- del Senado,
contó con la presencia de Mirtha Legarnd, Mario "Pacho" O"Donnell,
Susana Rinaldi, Mirtha Legrand, Luisa Kuliok, Nicolás Mancera, Lino Patalano.
También asistieron Jairo, Raúl Porchetto, Marcela López
Rey, Andrea Pietra, Soledad Silveyra, Teté Coustarot, Juan Carlos Calabró
y su esposa Coca, Eleonora Cassano, Norma Aleandro y Sergio Renán, entre
otras figuras.
En el repleto
Salón Azul, en el que también se habían filtrado numerosas
"fans", a las que el ídolo llama cariñosamente sus "nenas",
un ambiente televisivo premió la entrada de Calabró, Legrand y Aleandro.
La euforia había
comenzado horas antes por las entradas de la calle Hipólito Yrigoyen de
la casa legislativa, donde centenares fans pugnaban por ingresar ante los gruesos
pórticos cerrados y con una unción alborozada y casi religiosa.
Con gran animación y aplaudido por la asistencia, Juan Carlos Calabró
destacó su amistad y profunda admiración por la carrera de Sandro
y señaló que "en 70 años de vida es la primera vez que
ingreso al Congreso Nacional".
El vicepresidente Scioli fue el encargado de entregarle al cantante un enorme
diploma con la distinción -instituida por él en 2004 para reconocer
a numerosas figuras del espectáculo y el deporte-, y lo definió
como "un emprendedor de la vida", destacando su aporte a "la cultura
popular" y a "los valores del barrio. Homenajeamos a un emprendedor
de la vida que, a partir de su sencillez, conquistó millones de corazones".
Scioli aseguró que el artista "marcó" su vida "para
siempre" porque cuando conoció a su esposa, la empresaria y ex modelo
Karina Rabollini, sentada en la primera fila, "la primera salida fue a un
"show" de Sandro".
En su primera aparición pública desde que el año pasado fue
sometido a una delicada operación de reducción de pulmón
por un equipo médico comandado por el doctor Pablo Mazzei, presente en
el acto, Sandro se mostró muy recuperado, presa de la emoción y
con su sentido del humor intacto. Su último contacto con sus seguidores
había sido en la puerta de su casa en la localidad bonaerense de Banfield,
el 5 de noviembre de 2005, fecha que sustituyó, por razones de salud, el
encuentro anual que sostiene con sus fans el día de su cumpleaños,
19 de agosto. Tras breves palabras de la periodista Nora Lafón, quien
reseñó la carrera nacional e internacional del artista nacido en
Valentín Alsina, fue él mismo quien con emoción recordó
sus principios musicales.
Sandro, que el próximo sábado cumplirá 61 años, también
contó del reparto de vino a domicilio en el que acompañaba a su
padre Vicente, y en el que descubrió la potencia de voz que le permitía
gritar "¡Vinerooo!", en lo que dijo "ahora se llamaría
"Delivery Wine". Entre sus numerosos agradecimientos figuró
el de su nueva compañera, una agradable cincuentona de sonrisa tímida,
seguramente envidiada con encono por muchísimas de las admiradoras presentes.
Haciendo gala de su buen
humor, Sandro recordó sus romances pasados en la ficción y en la
vida real y agradeció la presencia de personalidades del mundo del espectáculo,
como las actrices Norma Aleandro y Mirtha Legrand, además de los dos centenares
de seguidoras del artista que lograron acceder al edificio del Senado.
"Cuando comencé a grabar, los discos míos se vendían
muy bien en los albergues transitorios. Pero ahora se venden muy bien en los geriátricos",
dijo entre risas el artista en alusión a la edad promedio de sus fanáticas.
Sandro, que se emocionó hasta las lágrimas al recordar a sus
padres fallecidos, debió salir del edificio del Parlamento para saludar
desde las escalinatas a las decenas de admiradoras que se concentraron a las puertas
del lugar y causaron así un caos en el tránsito.

Multitudinario
y emotivo homenaje a Sandro en el Senado de la Nación
Roberto Sánchez debió entrar
en una combi azul por el estacionamiento porque sus seguidoras colmaron los salones
del Palacio. "Tengo tanto que agradecer que la palabra gracias
no basta", dijo "El Gitano" en su discurso El cantante
Roberto Sánchez, más conocido como "Sandro", arribó
al Senado de la Nación donde fue distinguido por su trayectoria como uno
de los máximos referentes de la cultura popular argentina y uno de los
últimos ídolos de la Argentina. "Estamos
reconociendo, más allá del artista, los valores. Quiero contarte,
querido Roberto, que cuando instituí este premio, vi tantas personas que
han sobresalido en la ciencia, en la salud, en la educación. Estamos ante
un caso excepcional. Estamos homenajeando a un emprendedor de la vida que a partir
de su coherencia, de su sencillez y de su humildad conquistó millones de
corazones", dijo el vicepresidente Daniel Scioli, quien presidió el
emotivo y multitudinario acto en el Senado Scioli destacó el aporte
"a la cultura popular" y a "los valores del barrio" que hizo
Sandro a lo largo de su vida. "Es el momento afectivo
más importante", declaró Sandro en sus palabras ante un salón
colmado por sus seguidoras y por las máximas figuras del espectáculo
local. "Tengo tanto que agradecer que la palabra 'gracias' no basta",
agregó el hombre de Banfield. El momento más
emotivo fue cuando "El Gitano" contó que dejó dos asientos
libres para sus padres. Y, entre lágrimas, exclamó: "Miren
viejos hasta dónde llegó el nene". El
homenajeado agradeció la distinción que le entregó el Senado
de la Nación y bromeo con la próxima "grabación de un
disco para la tercera edad, ya que me dicen que mis discos venden muy bien en
los geriátricos". En el Salón Azul del
Parlamento se encontraban Mirtha Legrand, Jairo, Raul Porchetto, Susana Rinaldi,
Pacho O'Donnell, Marcela López Rey, Pipo Mancera, Andrea Pietra, Soledad
Silveyra, Teté Coustarout, Juan Carlos Calabró, Eleonora Cassano,
Norma Aleandro y Sergio Renán, entre otros. "Es
un placer verlas", dijo Sandro, luego de mencionar los romances que le adjudicaron
con Marcela López Rey, Soledad Silveyra -que fueron sus coestrellas en
sus películas-, y recordó cuando escuchó cantar por primera
vez a Susana Rinaldi. En su reaparición, desde el
5 de noviembre pasado cuando saludó a las fans que se agolpaban en la puerta
de su casa en Banfield, Sandro se mostró muy recuperado, algo más
flaco y sonriente, de la operación de reducción de pulmones a la
que fue sometido el año pasado. El "Gitano",
quien el próximo sábado cumplir 61 años, recibió la
distinción "Domingo Faustino Sarmiento", por su larga trayectoria
en la música popular, en el Salón Azul. Desde
temprano, cientos de fanáticas del ídolo se hicieron presentes en
las cercanías del edificio del Congreso de la Nación, para poder
estar cerca del cantante. Sandro, con más de 40 años
de carrera artística, es un éxito en materia discográfica
y en shows. Incursionó, además, en el cine en una docena de filmes
como "Quiero llenarme de tí", "Muchacho", "Embrujo
de amor" junto a Carmen Sevilla, "Subí que te llevo" y "Gitano".
Canciones como "Rosa Rosa", "La vida continúa",
"Al abrir la puerta", "Señor cochero", "Mi amigo
el puma", "Tengo", "Así" y "Como te amo yo",
entre otras, se convirtieron en temas recordados en toda Latinoamérica.
Emotivo homenaje a Sandro
en el Senado Le entregaron una mención
de honor en el Senado Nacional y allí se congregaron cientos de figuras
del espectáculo y fanáticas del cantante. El Senado de
la Nación brindó un emotivo homenaje al cantante Roberto Sánchez,
popularmente conocido como Sandro, como reconocimiento a sus 40 años de
trayectoria. En un Salón Azul repleto de cerca
de medio millar de personalidades del espectáculo y fanáticas del
cantante, el vicepresidente Daniel Scioli le entregó a Sandro la "Mención
de Honor senador Domingo Faustino Sarmiento", con el que habitualmente reconoce
a figuras del deporte y la cultura. Sandro hizo gala de
su buen humor, sus dotes de seductor y hasta de su habilidad para hacer emocionar:
con una puesta en escena casi teatral, dejó en el escenario dos sillas
vacías para simbolizar la presencia de sus padres, ya fallecidos. "Viejos,
¿vieron hasta dónde llegó el nene?", exclamó
con la vista hacia el cielo al cerrar su breve discurso, logrando de ese modo
emocionar a todos y emocionarse él mismo hasta las lágrimas. Abajo,
la audiencia bramaba entre aplausos y llantos, en una escena de auténtica
histeria colectiva a cargo de fanáticas del cantante. En
las primeras filas de la audiencia se lucieron varias figuras del espectáculo,
como Mirtha Legrand, Soledad Silveyra, Jairo, Pipo Mancera, Luisa Kuliok, Susana
Rinaldi, Teté Coustarot, Sergio Renán, Raúl Porchetto y Juan
Carlos Calabró, entre muchos otros. Sandro fue recibido
por la banda militar "Ituzaingó", que cambió las marchas
por las melodías románticas del cancionero del homenajeado. Después
de entonar el Himno Nacional, Scioli le rindió tributo a la figura de Sandro,
de quien resaltó "no sólo su trayectoria como artista sino
como un hombre de valores, sentimientos profundos y coraje". El vicepresidente,
quien se contagió del estilo emotivo y actoral impuesto por Sandro, recordó
que la primera vez que salió con su actual esposa, Karina Rabolini, fue
para ver al afamado cantante. Después fue el turno
de Nora Lafont, vocera de Sandro, quien destacó "su visión
de empresario" y lo calificó como "un gran militante de la vida".
El acto lo cerró Sandro, quien se dedicó a
repasar algunos momentos importantes de su vida. Recordó cuando repartía
vinos con su padre -"lo que ahora llamarían wine delivery" bromeó-
y "hacía falta tener un buen registro de voz para que a uno lo escucharan
desde la entrada del pasillo hasta el fondo". Agradeció
entonces a varios de los presentes, incluyendo "algunas mujeres que he besuqueado",
a su equipo médico y a las autoridades del Senado por entregarle la mención
especial. Sandro inició su carrera musical a comienzos
de la década de los sesenta, cantando temas de rock en castellano con el
conjunto "Los de Fuego", razón por la cual los roqueros le tienen
un gran respeto. Pero luego abandonó ese género
para volcarse a las canciones románticas, en las que pronto adquirió
enorme popularidad. Llegó a actuar ante 60.000 personas congregadas en
estadios de fútbol de esta capital.
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